Ahora
El evento con Cola Rápida
Cola Rápida es el modo evento pensado para ferias, conciertos, fiestas mayores y food trucks: cualquier ocasión con producto preparado en cantidad —bocadillos, raciones, bebida fría— y avalancha de gente.
11:00
Se enciende para la ocasión
Andrés activa Cola Rápida desde el panel y publica la carta del evento: una carta propia, corta y directa, con el producto que ya está preparado. Los carteles con el QR de la cola están en la barra, en los postes, en las mesas altas.
Al activarlo elige también cómo se cobra en este evento: solo pago online, solo cobro en barra, o las dos vías a la vez. En la feria del pueblo elige las dos —quiere que la mayoría pague desde el móvil, pero sin dejar tirado al que llegue con un billete en la mano.
13:00
El público hace la cola… sin hacer cola
La mayoría de la gente escanea el QR desde donde está —en el corro con sus amigos, en la sombra, donde quiera. Elige, paga online desde su móvil, y al pagar el sistema le asigna su número de turno. La multitud deja de agolparse contra el mostrador: espera repartida, mirando su móvil, no encima de la barra.
AntesCientos de personas agolpadas contra el mostrador, brazos levantados con billetes, gente colándose.
AhoraCada uno pide desde donde está, paga online y recibe su número de turno. La multitud espera repartida.
13:02
El que paga en barra
No todo el mundo va a pagar con el móvil: el que se ha quedado sin cobertura entre tanta gente, el que solo lleva efectivo, el abuelo que no piensa escanear nada. Ese cliente se acerca a la barra y pide de viva voz. El camarero le monta el pedido en su terminal, cobra allí mismo —efectivo o datáfono— y lo mete en la cola.
Y entra en la misma cola que los demás: mismo contador de turnos, mismo tablero, mismo orden de llegada. No hay una cola de los del móvil y otra de los de la barra —hay una sola cola, y el sistema la ordena igual para todos.
AntesTodos pagaban igual: empujando contra el mostrador, con el billete en alto y sin ningún orden que respetar.
AhoraEl que paga en barra lo hace en diez segundos, se aparta con su número y espera como el resto.
13:05
Dentro, solo se prepara
Los pedidos aparecen en el tablero de la barra ya cobrados, completos y por orden, vengan del móvil o del mostrador —y, si está configurado, la impresora escupe cada comanda automáticamente al entrar. El equipo no discute turnos ni apunta nada en un papel: prepara y entrega.
Con el cobro en barra activado, basta con que una persona atienda esos cobros sueltos mientras el resto no para de servir. Sin él, ni eso: tres personas en la barra son tres pares de manos sirviendo.
13:12
"¡El 47!"
El cliente ve en su móvil que su pedido está listo —o mira el número que le cantan desde la barra, si pidió allí—, se acerca, enseña su turno, recoge, y el equipo lo marca como entregado con un toque. Sin caras que memorizar, sin "creo que esto era tuyo", sin pedidos huérfanos enfriándose en la barra.
13:30
La factura, sola
Cada venta del evento emite su ticket VeriFactu automáticamente, y el cliente que lo quiere lo recibe por email —sin que nadie del equipo toque un papel. Da igual cómo se haya pagado: lo cobrado en barra factura exactamente igual que lo cobrado online.
23:00
El cierre que antes no existía
El evento termina y, por primera vez, Andrés sabe exactamente qué se vendió, cuándo y por cuánto: el historial registra el evento pedido a pedido, con su forma de pago en cada uno. Lo cobrado online y lo cobrado en barra, separado y cuadrado —cero estimaciones, cero mermas que nadie sepa explicar.
AntesAl cerrar, nadie sabía cuánto se había vendido de verdad. La caja del evento era una estimación.
AhoraHistorial completo del evento, pedido a pedido, con el desglose de lo cobrado online y en barra.